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LOS EFECTOS BENEFICIOSOS DE LA CERVEZA

LA CERVEZA Y LA NUTRICIÓN

Uno de los principales investigadores sobre la cerveza, el Profesor y Dr. Anton Piendt, del Instituto de la Tecnología de la Cerveza y Microbiología de la Universidad Técnica de Münich-Weihenstephan (Alemania), destaca Los componentes positivos de la cerveza para la salud:

- Lúpulo. La cerveza es la única bebida que contiene lúpulo, un sedante suave y un amargor estimulante del apetito.

- Malta. Le proporciona a la cerveza los carbohidratos, minerales, elementos trazas, y los ácidos orgánicos y vitaminas importantes para La vida.

- Agua. Es el mayor y más importante componente de La cerveza, con unos 92 g/1OO g. EL poder refrescante de la cerveza se debe, tanto a su alto contenido de agua, como por los minerales que contiene.

- Contenido de calorías. Cada 100 ml. de cerveza contiene entre 30 y 40 Kcal.

- Compuestos protéicos. La cerveza es realmente pobre en contenido protéico, sin embargo contiene todos los aminoácidos esenciales y muchos no esenciales.

- Minerales y elementos brazas. La cerveza contiene más de 30 minerales entre elementos trazas, la mayoría de éstos se originan en la cebada malteada. Un litro de cerveza satisface casi la mitad de las necesidades diarias de magnesio de un adulto, y un 40% y 20% respectivamente de las necesidades diarias de fósforo y potasio. Al ser rica en potasio y baja en sodio, es diurética.

- Vitaminas. La cerveza contiene todas las vitaminas importantes del grupo B, además de las vitaminas A, D y E. Por ejemplo, con un litro de cerveza se cubre el 35°% de la necesidad diaria de Vitamina B6, el 20% de la de B2 y el 65% de la de niacina. Un litro de cerveza contiene cerca de 210 mg. de vitaminas y de compuestos similares.

- Gas carbónico. La cerveza contiene aproximadamente 0,5 g. de C02 por 100 g. de cerveza, lo que le proporciona una característica refrescante. Además, el gas carbónico favorece la circulación sanguínea de la membrana mucoso bucal, promueve la salivación, estimula la formación de ácido en el estómago y acelera el vaciado del mismo, todo ello favorable para una buena digestión.

- Polifenoles. El contenido, del orden de 150-153 mg/L, es relativamente alto. Los polifenoles, que tienen poder antioxidante, son efectivos contra las enfermedades circulatorias y el cáncer.

LA CERVEZA Y EL CORAZÓN

El consumo moderado de alcohol puede llegar a reducir hasta en un 60% el riesgo de lesiones coronarias. Así lo han demostrado numerosos estudios realizados en todo e mundo durante los últimos diez años, y que en su mayoría hablan de Los efectos "protectores" del consumo de alcohol en dosis muy moderadas. “Los que beben sólo cinco o seis bebidas alcohólicas por semana, tienen un riesgo menor, hasta un 53% más bajo, de morir por enfermedades relacionadas con el corazón."

El Profesor Dr. Hans Hoffmeister, de la Universidad Libre de Berlín, explica la relación entre corazón y alcohol de la siguiente manera: “Los valores del HDL-colesterol (el llamado "colesterol bueno") aumentan en relación con un consumo moderado de alcohol. Este aumento del “colesterol bueno" reduce los riesgos de enfermedades y accidentes cardiovasculares.

En España, la Sociedad Española de Arterioesclerosis (SEA), contempla a la cerveza dentro del grupo de alimentos considerados como aconsejables y recomienda un consumo medio de dos unidades al día (una unidad equivale a 10 gr. de etanol).

LA CERVEZA Y LA OBESIDAD

Solamente en los últimos años y, gracias a los estudios realizados sobre cerveza y salud, se han podido poner a un lado una serie de prejuicios y tópicos, como es el pensamiento de que la cerveza engorda.

No hay ningún estudio que pueda demostrar que el consumo de cerveza está estrechamente relacionado con la obesidad.

Son los otros hábitos de alimentación y de forma de vida que frecuentemente acompañan a un alto consumo de cerveza, los que han hecho pensar a través de los años que la corpulencia es atribuible a la cerveza. “Lo que actualmente se denominamos como barriga o tripa cervecera, no existe, sino que es el alto consumo calórico de alimentos ricos en grasas la verdadera causa de esa corpulencia”. En línea con esta información, un gran número de estudios documentan el hecho de que el consumo moderado de cerveza no afecta al peso de una persona, ya que 100 ml. de cerveza contiene entre 30 y 40 Kcal.

De hecho, en la revista Medical Research, varios autores del Hospital Universitario de Zúrich, en Suiza coinciden en que “la gente que desee adelgazar y mantener al mismo tiempo un consumo moderado de alcohol, deberá reducir las calorías en las comidas, sin que sea absolutamente necesario convertirse en abstemio”.

El consumo moderado de alcohol también conduce a una composición diferente del cuerpo, precisamente a una reducida proporción de grasa. El alcohol tiene un efecto represivo sobre el metabolismo de la grasa, reduciendo la proporción de ésta y ayudando al mismo tiempo a la regulación de la presión arterial.

De hecho, la cerveza se puede consumir en algunas dietas. Tiene un contenido muy bajo de sodio, proteínas y calcio, y no tiene grasa ni colesterol.

LA CERVEZA Y LA MUJER

El consumo moderado de alcohol retrasa la aparición de la menopausia en una media de dos años. Las mujeres abstemias sufren los efectos de la menopausia antes que la media, que en países industrializados se sitúa en 51 años.

En el estudio, realizado entre 1991 y 1993, y en el que participaron más de 2.000 mujeres con edades comprendidas entre los 45 y 49 años, se pudo comprobar la existencia de una estrecha relación entre consumo de alcohol y nivel hormonal. Este estudio confirma los resultados obtenidos en otro estudio realizado en 1988 en Chile, que también demuestra que un consumo moderado de alcohol, retrasa la menopausia en las mujeres en una media de dos años.

Este retraso de la menopausia se traduce en una disminución del riesgo de sufrir lesiones coronarias, ya que el porcentaje aumenta en las mujeres tras la menopausia.

 

 

LA CERVEZA Y EL SISTEMA CIRCULATORIO

Recientemente se ha considerado que una elevación del aminoácido homocisteina (HCY) en sangre, se asocia con un mayor riesgo de procesos derivados de lesión o daño vascular. En el estudio realizado por Marilia L. Cravo en alcohólicos crónicos , se observa que cuando se determina la concentración de HCY en bebedores de cerveza, éstos presentan unas concentraciones significativamente más bajas que los bebedores de vino o licores.

Se puede hipotetizar que, debido al contenido en ácido fólico que tiene la cerveza frente a otros tipos de bebidas alcohólicas, este contenido vitamínico podría ser responsable de esos valores significativamente más bajos en HCY, ya que hoy sabemos que un estatus adecuado en folatos permite mantener en los rangos normales este nuevo factor de riesgo para el que hay un creciente interés.

LA CERVEZA Y LA HIPERTENSIÓN

La hipertensión puede conducir a apoplejía, enfermedades de corazón o fallo en los riñones. Cada vez se acumula más evidencia científica que relaciona la toma excesiva de sodio con la hipertensión. De hecho, para ciertos individuos predispuestos genéticamente a la hipertensión, ésta puede aumentar de forma peligrosa con una dieta alta en sodio. Estos factores han conducido a dietas bajas en sodio.

Como la cerveza tiene un contenido muy bajo en sodio, y tomada de forma moderada no es perjudicial para el corazón, esto hace que se la pueda incluir en la dieta de los hipertensos. Por otro lado, esto constituye un incremento de “gusto y de ánimo” para estas personas. Así lo manifiesta el Dr. Javier Posada, Director de la Escuela Superior de Cerveza y Malta de España.

Asimismo, el consumo moderado de cerveza ocasiona un desplazamiento de los electrolitos (magnesio, potasio, sodio y calcio) en la sangre y la orina. Con el aumento de la cantidad de orina expulsada, se produce un aumento en la pérdida de sodio, mientras que el potasio y el magnesio no son afectados.

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